NECROPILITICA
PSICOLOGIA SOCIAL
"NECROPILITICA "
MARZO- AGOSTO 2025
27 DE MAYO DE 2025
El poder de la muerte: un análisis
crítico de la Necropolítica de Achille Mbembe
La obra de Achille Mbembe, "Necropolítica",
se erige como un análisis profundo y perturbador sobre el poder contemporáneo y
su relación con la muerte. A través de un recorrido crítico, Mbembe expone cómo
el poder soberano redefine sus límites mediante el ejercicio del derecho de
decidir quién puede vivir y quién debe morir. Este ensayo tiene como objetivo
analizar las principales tesis de Mbembe, contextualizarlas en el marco de las
relaciones coloniales y contemporáneas y discutir sus implicaciones éticas y
políticas. Asimismo, se abordarán las críticas y limitaciones que se desprenden
de su propuesta teórica.
El concepto central de Mbembe es la necropolítica,
definido como "la manera en que las formas contemporáneas de la subyugación
de la vida al poder de la muerte constituyen lo que podríamos llamar las formas
más extremas de soberanía" (Mbembe, 2011, p. 17). En este sentido, Mbembe
amplía el concepto de biopolítica de Michel Foucault, argumentando que el poder
no solo regula la vida, sino que la destruye como forma de gobierno. Según el
autor, "la soberanía consiste en el ejercicio del control sobre la
mortalidad y la definición de la vida como exposición a la muerte"
(Mbembe, 2011, p. 18).
Este análisis parte de la premisa de que la violencia
no es un elemento excepcional del poder político, sino una de sus prácticas
fundamentales. Así, Mbembe revela cómo las lógicas coloniales y raciales
configuran territorios de muerte, donde ciertos cuerpos son convertidos en
desechables.
Uno de los aportes más relevantes del texto es la
articulación entre necropolítica y colonialismo. Mbembe señala que "la
relación entre el colonizador y el colonizado fue, en esencia, una relación de
guerra y de emergencia permanente" (Mbembe, 2011, p. 27). En este sentido,
la ocupación colonial y el uso de la violencia constituyeron las bases de la
administración de las poblaciones. Las zonas colonizadas se transformaron en zonas
de excepción, donde la ley se suspendía para permitir el exterminio y la
explotación de los pueblos colonizados.
Este vínculo entre colonialismo y necropolítica
continúa en la modernidad a través de la racialización y la precarización de
ciertos grupos sociales. Mbembe describe cómo los dispositivos coloniales
siguen operando en contextos como Palestina, donde el poder soberano decide
quién debe morir, creando paisajes de devastación (Mbembe, 2011, p. 35).
Para Mbembe, la necropolítica implica que el soberano
ejerce su poder máximo al decidir sobre la vida y la muerte. Esta capacidad se
articula con las tecnologías contemporáneas de violencia, como las guerras
asimétricas y el terrorismo. El autor afirma que "la guerra se ha
convertido en el marco privilegiado para la proliferación de formas
necropolíticas" (Mbembe, 2011, p. 33). Estas formas se manifiestan en los
campos de batalla modernos y en la vida cotidiana de poblaciones desechables,
como los migrantes y los habitantes de territorios ocupados.
La necropolítica no es simplemente un ejercicio de
muerte física, sino también de muerte social y política. Así, la exclusión y la
deshumanización de ciertos grupos se convierten en estrategias de gobernanza.
La necropolítica, entonces, revela "la capacidad de decidir quién debe ser
excluido del mundo de los vivos y cómo" (Mbembe, 2011, p. 39).
La obra de Mbembe ha sido ampliamente discutida en los
estudios críticos contemporáneos. Su aporte principal radica en la ampliación del
concepto de biopolítica hacia las lógicas de muerte y exterminio. Como señala
Nancy (2011), la necropolítica "desvela las formas en que la política se
funda en la exclusión radical de ciertos cuerpos" (p. 25). En este
sentido, Mbembe ofrece herramientas para comprender la violencia estatal y para
cuestionar la legitimidad de las democracias contemporáneas.
No obstante, algunos críticos argumentan que Mbembe no
ofrece suficientes elementos para pensar alternativas políticas. Butler (2013)
destaca que "si bien la necropolítica es un diagnóstico crucial, resulta
necesario articular proyectos de resistencia que no quedan claros en el
texto" (p. 42). Esta crítica apunta a la urgencia de construir estrategias
colectivas frente a la gestión de la muerte.
La necropolítica tiene profundas implicaciones éticas.
Al situar la muerte como herramienta de gobernanza, Mbembe denuncia la
normalización de la violencia en las democracias neoliberales. La guerra contra
el terrorismo, las políticas migratorias y la securitización de las fronteras
constituyen ejemplos contemporáneos de necropolítica. Como advierte Mbembe,
"la guerra se ha convertido en el paradigma de gobierno, y la muerte, en
su instrumento preferido" (Mbembe, 2011, p. 42).
Además, el texto interpela a los lectores a repensar
la responsabilidad colectiva. Frente a la necropolítica, la solidaridad y la
resistencia son imperativos éticos para contrarrestar la violencia sistemática.
Mbembe no ofrece recetas políticas, pero su análisis constituye un llamado a
confrontar las lógicas de exterminio y a construir otras formas de comunidad y
justicia.
La necropolítica, según Achille Mbembe, es la
culminación extrema del poder soberano: el derecho a decidir quién vive y quién
muere. Este concepto permite pensar la continuidad de las lógicas coloniales en
el mundo contemporáneo y ofrece un marco crítico para analizar las formas de
violencia y exclusión. No obstante, su diagnóstico sombrío plantea la necesidad
de ir más allá del análisis y de imaginar formas de resistencia que subviertan
el dominio de la muerte.
Referencias
Butler, J.
(2013). Parting ways: Jewishness and the critique of Zionism. Columbia
University Press.
Mbembe, A.
(2011). Necropolítica. (E. Falomir Archambault, Trad.). Editorial
Melusina.
Nancy, J.-L.
(2011). La verdad de la democracia. Amorrortu.

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