BIENAVENTURANSAS DE SOUSA SANTOS
PSICOLOGIA SOCIAL
"BIENAVENTURANSAS DE SOUSA SANTOS "
MARZO- AGOSTO 2025
12 DE MAYO DE 2025
Hacia
una Ciencia Emancipadora
Bienaventura
de Sousa Santos, en Una epistemología del Sur, propone una reinvención
del conocimiento que parte de los saberes históricamente excluidos y busca la
justicia cognitiva como camino hacia la justicia social. Su planteamiento no es
sólo epistemológico, sino político, ético y profundamente social. En este
ensayo, se analizarán los postulados centrales del autor desde la psicología
social, enfatizando las relaciones de poder-saber, la construcción de
identidades, la exclusión epistémica y los procesos de emancipación colectiva.
Sousa
Santos parte de la premisa de que el conocimiento hegemónico —producto del
Norte global— ha silenciado, marginado o destruido otras formas de conocer.
Este fenómeno, al que denomina “epistemicidio”, coincide con planteamientos de
la psicología social crítica, que denuncia la colonización del saber
psicológico y su alineación con estructuras de dominación (Martín-Baró, 1986). Desde
esta perspectiva, el conocimiento no es neutral. Las formas dominantes de saber
legitiman ciertas prácticas sociales y excluyen otras. La epistemología del
Sur, en tanto propuesta decolonial, permite a la psicología social revisar sus
fundamentos y abrirse a otras epistemologías, como los saberes ancestrales,
comunitarios y relacionales.
Uno
de los conceptos clave en la psicología social es el de las representaciones
sociales, desarrollado por Serge Moscovici (1961) y ampliado por Denise Jodelet
(1986). Estas representaciones, entendidas como sistemas de significados
compartidos, actúan como instrumentos de poder. Sousa Santos plantea que el
Norte ha impuesto una representación del mundo en la que los conocimientos del
Sur son considerados irracionales, primitivos o no científicos. La psicología
social ha demostrado cómo estas representaciones se mantienen a través de la
educación, los medios de comunicación y las instituciones, generando exclusión
simbólica. Por ejemplo, Blanco y González (2010) evidencian cómo la
representación del inmigrante en España reproduce prejuicios racistas que
dificultan la integración. Este fenómeno es un ejemplo del epistemicidio que
denuncia Sousa Santos, aplicado a nivel cultural y simbólico.
Sousa
Santos afirma que no puede haber justicia social sin justicia cognitiva, y que
ambas deben construirse desde los sujetos históricamente oprimidos. Esta
afirmación tiene profundas implicaciones para la psicología social,
especialmente en su enfoque sobre la identidad social. Según Tajfel y Turner
(1986), la identidad se construye en relación con los otros, en un proceso que
puede generar conflicto, exclusión o subordinación. La colonialidad del ser,
tal como la describe Sousa Santos, implica que los sujetos del Sur han sido
deshumanizados epistemológicamente: sus lenguas, cosmovisiones, prácticas y
saberes han sido inferiorizados. La psicología social, al estudiar las
dinámicas intergrupales, debe asumir un rol activo en visibilizar estas
jerarquías simbólicas y en proponer formas de resistencia identitaria.
Uno
de los aportes más innovadores de Sousa Santos es su propuesta de una
sociología de las ausencias y de las emergencias. La primera busca visibilizar
aquello que ha sido sistemáticamente negado por el conocimiento hegemónico, y
la segunda, identificar las alternativas que surgen desde los márgenes. En
psicología social, esto se traduce en la necesidad de abrir la mirada hacia
formas no tradicionales de subjetividad, organización y acción colectiva. Gutiérrez
y Castillo (2016) argumentan que es necesario adoptar una epistemología situada
que permita comprender las prácticas sociales desde sus propios marcos de referencia.
Esto implica romper con la mirada eurocéntrica de la ciencia y construir
conocimientos en diálogo con las comunidades.
Sousa
Santos propone una “ecología de saberes” como alternativa a la monocultura del
saber científico occidental. En esta ecología, diferentes conocimientos pueden
dialogar en condiciones de igualdad, sin jerarquías. Este enfoque es
particularmente relevante para la psicología social comunitaria, que busca
construir conocimiento con y desde las comunidades (Montero, 2004). El diálogo
intercultural en igualdad de condiciones requiere no sólo apertura, sino
también un trabajo profundo sobre las relaciones de poder. Según Rueda y Navas
(2012), los programas educativos interculturales solo son eficaces cuando
cuestionan las estructuras de privilegio y promueven el reconocimiento mutuo.
La
psicología de la liberación, impulsada por Ignacio Martín-Baró, comparte con
Sousa Santos la crítica al colonialismo epistémico y el compromiso con los
pueblos oprimidos. Ambos proponen una ciencia situada, comprometida y
transformadora. Sousa Santos va más allá del diagnóstico y plantea una
epistemología para la acción, basada en el reconocimiento, el respeto y la
co-creación del conocimiento.
Esta
postura está en consonancia con las prácticas emancipadoras que promueve la
psicología social latinoamericana, como el acompañamiento psicosocial, la
reconstrucción de la memoria colectiva y la promoción de sujetos críticos y
autónomos.
El
llamado de Sousa Santos a “aprender a partir del Sur y con el Sur” es también
una invitación para la psicología social. Se trata de desaprender los cánones
impuestos por la ciencia moderna, cuestionar sus fundamentos ontológicos y
epistemológicos, y abrirse a una pluralidad de formas de comprender la
experiencia humana. Esto implica, por ejemplo, valorar las narrativas orales,
los saberes comunitarios, los rituales colectivos y las formas de sanación no
occidentales. En el campo de la salud mental, esto se traduce en modelos de
atención interculturales, como los desarrollados en Bolivia, Ecuador y México,
donde los terapeutas dialogan con sabios ancestrales y líderes espirituales.
La
epistemología del Sur propuesta por Boaventura de Sousa Santos interpela
profundamente a la psicología social. No sólo por su crítica a la colonialidad
del saber, sino también por su invitación a construir una ciencia comprometida
con la dignidad humana y la justicia social. Para la psicología social, el
desafío es doble: descolonizar sus métodos y teorías, y abrirse al diálogo con
los saberes que emergen desde los márgenes.
Adoptar
esta postura no implica renunciar al rigor científico, sino ampliarlo,
enriquecerlo y hacerlo más sensible a las realidades de los pueblos. Una
psicología social del Sur debe ser, como la epistemología que propone Sousa
Santos, una ciencia de la vida, de la esperanza y de la emancipación.
Referencias
Blanco,
A., & González, M. (2010). Psicología social del racismo y la xenofobia. Revista
de Psicología Social, 25(1), 25-39.
https://doi.org/10.1174/021347410790070208
Gutiérrez,
G., & Castillo, M. (2016). Psicología social latinoamericana: desafíos para
una epistemología situada. Revista Interamericana de Psicología, 50(1),
96–104. https://doi.org/10.30849/rip/ijp.v50i1.161
Jodelet,
D. (1986). La representación social: fenómenos, conceptos y teoría. Psicología
Social, 4(1), 47-78.
Martín-Baró,
I. (1986). Hacia una psicología de la liberación. Boletín de Psicología,
(22), 219-231.
Montero,
M. (2004). Introducción a la psicología comunitaria. Buenos Aires:
Paidós.
Rueda,
D., & Navas, M. (2012). Evaluación de un programa educativo intercultural
para reducir prejuicios hacia inmigrantes. Anales de Psicología, 28(3),
869–877. https://doi.org/10.6018/analesps.28.3.146891
Sousa
Santos, B. (2009). Una epistemología del Sur: La reinvención del
conocimiento y la emancipación social. Siglo XXI Editores – CLACSO.
Tajfel,
H., & Turner, J. C. (1986). The social identity theory of intergroup
behavior. In S. Worchel & W. Austin (Eds.), Psychology of Intergroup
Relations (pp. 7–24). Chicago: Nelson-Hall.

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